MMS: ¿Solución Mineral Milagrosa o Caballo de Troya? Tu cuerpo y ADN deciden

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La Solución Mineral Milagrosa (MMS por sus siglas en inglés) es promocionado fervientemente como un tratamiento milagroso alternativo para el SIDA, hepatitis, malaria, herpes, tuberculosis, cáncer y muchas otras de las enfermedades más temidas por la humanidad. La verdad es que la MMS es un peligroso veneno, y como tal, no tiene relación alguna con el área de la salud alternativa.

Mucha gente desconoce que la MMS es esencialmente un limpiador. Es muy efectivo para matar bacterias en sanitarios, pero definitivamente no debería ingerirse. El ingrediente activo del MMS no es un mineral, sino dióxido de cloro (cloro oxigenado), que se forma de la combinación química de clorito de sodio y ácido acético (vinagre) o ácido cítrico. La MMS es un veneno que mata gérmenes intrusos en tu cuerpo, pero sería ingenuo creer que es cuidadosamente selectivo en aquello que mata y destruye, o pensar que el daño producido solo tiene consecuencias limitadas. Es impactante que la MMS se recomiende tan abiertamente, que se recomiende a individuos ya debilitados y que sea recomendado para utilizarlo a largo plazo. A decir verdad, los peligrosos efectos secundarios potenciales a largo plazo del uso habitual de la MMS deberían provocarle escalofríos a cualquiera.

Antes de continuar, necesitamos una importante lección sobre oxidación y radicales libres para ayudarnos a comprender las consecuencias a largo plazo del uso de la MMS1, y su sucesor, la MMS2. Esta información es crucial para ver porqué la MMS NO es una solución alternativa para la salud.

El oxígeno es un elemento esencial para mantener la vida, pero en el lugar y momento equivocado, el oxígeno puede producir un gran caos en nuestras células, causando cáncer, contribuyendo a enfermedades cardiovasculares, enfermedades degenerativas, y envejecimiento mediante un proceso denominado oxidación. Habrán visto los efectos de la oxidación al observar una manzana volverse marrón y echarse a perder luego de exponerla al aire, o cuando observas la llama de una vela.

Utilizamos oxígeno para tomar electrones de las moléculas del azúcar y las grasas que empleamos como combustible. Sin embargo, las moléculas que deseamos mantener intactas están sujetas a la influencia de la combustión del oxígeno y también están en riesgo de perder electrones. El fuego de la llama de una vela ilustra apropiadamente la oxidación en la cual los electrones de la cera son eliminados por el oxígeno presente en la atmósfera con la resultante y auto-perpetua emisión de luz y calor. A medida que el oxígeno se abre paso a través del cuerpo, muchas de sus moléculas pierden un electrón. Esto significa que se vuelven químicamente inestables y se forman iones altamente reactivos y radicales libres. Estos productos metabólicos secundarios inestables de la producción de energía de las células buscan estabilizarse ‘robando’ un electrón de reemplazo a cualquier molécula vecina, dejando incluso más moléculas dañadas a su paso. Así es como se producen los radicales libres y causan inflamación en nuestros cuerpos, un proceso que es mejor conocido como estrés oxidante o daño oxidativo. La oxidación incluso puede provocar cambios debilitantes en tu ADN.

Dependiendo el lugar en donde se produzca este daño oxidativo, puede provocar cualquiera de las siguientes enfermedades: aterosclerosis (placas en los vasos sanguíneos), cáncer, artritis, cataratas, desórdenes neurodegenerativos tales como el Alzheimer, enfermedades auto-inmunes, y muchos otros problemas de salud generalmente relacionados con el envejecimiento. Cualquier radical libre que posea oxígeno puede denominarse como Especies Reactivas al Oxígeno (ERO). Un ejemplo perfecto de un ERO es el ácido hipocloroso, que también es conocido como Solución Mineral Milagrosa 2 (MMS2). Ten en mente que la pérdida de electrones de las moléculas, cuya integridad es vital para la estructura de las membranas de nuestras células, ADN, piel u ojos, resulta en daños y enfermedades. La oxidación es la fuerza más tóxica que puede afectar a todas las moléculas del cuerpo; es la enemiga de la juventud, la aliada de todas las enfermedades, y el mecanismo fundamental de todas las heridas, envejecimiento, y eventualmente, de la muerte [1].

A esta altura deberías comprender porqué los antioxidantes son tan importantes. Los antioxidantes ayudan a contrarrestar o neutralizar los radicales libres antes de que puedan dañar nuestras células saludables dando una mano (en realidad, un electrón) cuando se necesita una estabilización. Esa es la razón por la cual nosotros le tenemos tanto cariño a antioxidantes tales como vitamina C, E, carotenoides, resveratrol, taurina, coenzima Q10, y melatonina, por nombrar solo algunos.

Todas las personas están expuestas a los oxidantes y cada uno de nosotros posee una variedad de defensas antioxidantes y habilidades para la reparación del ADN. En su conjunto, estos factores determinan la extensión del daño producido al ADN derivado de la oxidación en cada uno de nosotros, y los niveles de tales daños bien podrían contribuir al riesgo de contraer cáncer, especialmente en tejidos donde otros cambios podrían ya haber ocurrido. Pero consideren que la protección del ADN es esencial, no solo para protegernos del cáncer, sino también porque en todas nuestras células el ADN lleva nuestra identidad ancestral y las instrucciones e información para mantener nuestros cuerpos. También podríamos preguntarnos qué otras propiedades especiales podrían estar latentes en nuestro ADN.

Pero por ahora, volvamos a la MMS1, que básicamente es la combinación de clorito de sodio y ácido acético (vinagre), o ácido cítrico, que juntos forman dióxido de cloro (cloro oxigenado). Los efectos tóxicos del dióxido de cloro se asocian a aquellos que produce el clorito de sodio – un oxidante muy fuerte que en dosis de 10-15 gramos se considera letal. Incluso pequeñas cantidades de casi 1 gramo pueden causar nauseas y vómitos. Ahora vean esto: el protocolo de la MMS sugiere que es razonable tomar hasta 60 gotas diarias. Hay 20 gotas en un gramo, lo que significa que el protocolo requiere la ingesta de 3 gramos o más de lo que podríamos llamar limpiador hogareño. Esto es tres veces más la cantidad requerida para producir nauseas y vómitos y 20% de la cantidad necesaria para matarte [2]. Incluso aunque el protocolo de la MMS nos diga que las nauseas y diarreas son señales positivas de desintoxicación, puedes estar seguro que en realidad son la forma que tiene nuestro cuerpo de decirnos que ha sido envenenado. Si vomitas, ¡puedes estar seguro que podría haber salvado tu vida evitando una sobredosis letal de MMS! De hecho, hay varios testimonios de efectos secundarios negativos, y al menos una muerte relacionada con la MMS que fácilmente puedes encontrar en Internet [2].

La popularidad de la MMS, y de su ferviente y casi religiosa promoción, involucró la afirmación de haber curado la malaria en cientos sino cientos de miles de personas. Ciertamente suena muy noble, pero eso es natural ya que es bien sabido que el clorito de sodio de la MMS genera hemólisis en glóbulos rojos – lo que quiere decir que los glóbulos rojos se rompen y se destruyen. La realidad es que el parásito de la malaria es eliminado matando a los glóbulos rojos ya que el mismo parásito los invade. Probablemente la MMS mate al parásito y a los glóbulos rojos. De hecho, los consumidores de MMS podrían desarrollar anemia.

La MMS realmente parece una peligrosa droga alopática, similar a los antibióticos y a la quimioterapia. ¿Por qué no vemos muchos esfuerzos para eliminar este veneno del mercado mientras que en tiempos recientes agencias como la FDA y Codex estuvieron presionando para eliminar vitaminas y antioxidantes saludables? La MMS es más letal que los antibióticos y tiene el potencial de matar toda clase de microbios incluyendo virus. Semejante arma asesina produce otras consecuencias en tu cuerpo, y las terapias letales nunca deberían ser el primer curso de acción cuando se trata con enfermedades. Jamás debería ser una opción cuando somos capaces de tomar control de nuestra salud a través de la alimentación y de terapias alternativas verdaderas y apropiadas.

Revisemos la información sobre la seguridad de los ingredientes de la MMS: el dióxido de cloro es un fuerte oxidante, y como tal, reacciona violentamente a materiales combustibles, mercurio, amoníaco, sulfuro y varios componentes orgánicos [3]. El clorito de sodio es un fuerte irritante de la piel, ojos, y tracto respiratorio; un fuerte oxidante que promueve la combustión; soluciones concentradas podrían ser corrosivas para la piel y ojos; en investigaciones de alimentación animal se observó una leve anemia hemolítica y aumento de la metahemoglobina en machos [4]. Efectos perjudiciales en la salud del dióxido de cloro: la ingestión no es una forma normal de exposición (¡excepto gracias a la MMS!), dañino si se ingiere, puede causar irritación en boca, esófago, estómago, y membranas mucosas (por lo tanto, ¡diarrea, náusea y vómitos!). Contacto con los ojos: enrojecimiento, irritación, dolor, visión borrosa, ojos llorosos, heridas en la córnea y quemaduras. Inhalación: dañino si se inhala, tos, dolor de cabeza, dificultad para respirar, náuseas, respiración corta, edema pulmonar. Efectos crónicos en la salud: podría tener efectos sobre los pulmones, resultando en bronquitis crónica y daño de pulmón permanente [5]. En resumen, ¡la MMS JAMÁS debería ser utilizada como tratamiento para la salud, alternativo o como cualquier otro! Ahora aquí es donde las cosas se ponen incluso más interesantes. Pasemos a la MMS2, que funciona más sutilmente, y por lo tanto es más peligrosa que su predecesor.

La MMS2 es básicamente hipoclorito de calcio, que es un compuesto químico ampliamente utilizado para tratamiento de aguas y como agente de limpieza y desinfección (polvo limpiador). Este, efectivamente es un mineral, pero uno que reacciona produciendo ácido hipocloroso al ingerirlo. El ácido hipocloroso (HOCl), que es una combinación de hidrógeno, oxígeno y cloro, es lo que algunos de nuestros glóbulos blancos producen para acabar con las bacterias a través del bien conocido proceso de oxidación. El HOCl es ciertamente un poderoso oxidante, y como he mencionado, es el ejemplo perfecto de las peligrosas Especies Reactivas al Oxígeno (ERO). Al igual que con la MMS1, los patógenos no pueden desarrollar resistencia a la MMS2 y esto se vincula con los poderosos radicales libres que libera. ¿Suena bien? Bueno, no realmente. El objetivo de la MMS2 es crear altas concentraciones de este peligroso ácido hipocloroso oxidante en nuestros cuerpos para acabar con ‘fuertes e incurables’ enfermedades, o al menos así se afirma. Desafortunadamente, la cantidad de HOCl que nuestro cuerpo es capaz de producir por cuenta propia ya es lo suficientemente peligrosa. De hecho, algunos de nuestros glóbulos blancos tienen efectos tóxicos y perjudiciales en nuestro ADN debido la formación de ácido hipocloroso [6, 7]. Es más, los antioxidantes están siendo estudiados y utilizados exitosamente para bloquear el daño producido al ADN por el ácido hipocloroso [7, 8, 9, 10]. Si, ¡daño al ADN! ¡Esto es extremadamente peligroso!

Otra manera en la que la MM2 puede causar daños es mediante la activación de factores de trascripción ‘malignos’. Los radicales libres como el ácido hipocloroso y otras toxinas podrían causar que los factores de trascripción inicien una serie de reacciones genéticas que produzcan cáncer. Los factores de trascripción son proteínas que facilitan la expresión de los genes – es decir, que causan que el material genético haga algo. Un factor de trascripción en particular, NF kappa B, es influenciado por los radicales libres o toxinas que habitualmente lo activan. Una vez activado, este factor de trascripción llega al núcleo de nuestras células donde reside nuestro ADN y podría activar genes que modifiquen una célula potencialmente maligna en una célula completamente maligna [8]. El ácido hipocloroso (MMS2) activa este infame factor de trascripción NF-kappa B, especialmente ante la ausencia de antioxidantes como taurina [11,12]. El NF-kappa B también juega un rol crucial en la inflamación, y en consecuencia, induce a enfermedades. Que la MMS2 sea promocionada como cura para el cáncer y tantas otras enfermedades es simplemente desconcertante.

Pero eso no es todo, amigos. ¡Se pone peor! De hecho, el ácido hipocloroso (MMS2) tiene el poder de clorar los bloques de ADN, romper las dobles hélices del ADN, y en consecuencia, interferir con sus funciones biológicas vitales [13]. Dicho sea de paso, los nuevos escáneres de seguridad aeroportuaria también pueden romper nuestra doble hélice de ADN [14]. ¿Vemos un patrón por aquí?

Algunos afirman que el ácido hipocloroso es dañino solo para gérmenes intrusos, pero en realidad hay estudios que han determinado que las propiedades del ácido hipocloroso que lo hacen un agente asesino de gérmenes tan potente pueden dañar nuestros cuerpos con el mismo mecanismo utilizado para destruir a los gérmenes invasores patogénicos. [15]. Uno de esos estudios no puede tener un nombre más apropiado: “Viviendo con un asesino: los efectos del ácido hipocloroso sobre las células de mamíferos” [15].

Ha sido bien documentado que existe una variedad de desórdenes relacionados a los nocivos efectos del ácido hipocloroso en nuestros cuerpos incluyendo diabetes, obesidad, depresión, hipertensión, gota, fallas renales, y autismo, entre otros [12]. Esto cobra sentido a la vista de nuestro breve repaso sobre la oxidación: donde haya un daño oxidativo, hay enfermedades. Es más, nuestros cerebros tienen una elevada demanda de oxígeno, y por lo tanto son particularmente sensibles al daño oxidativo. Así que no debería sorprender que nuestras mentes sean habitualmente el canario de la mina de carbón. Comúnmente notamos los efectos inflamatorios de nuestro cuerpo a través de dificultades en el pensar, problemas de memoria, e insomnio. El ácido hipocloroso tiene el potencial de ser extremadamente neurotóxico para nuestro cerebro, donde literalmente oxida ciertos lípidos y proteínas, evitando que realicen sus funciones y contribuyendo a desórdenes neurodegenerativos, como la enfermedad de Parkinson, Alzheimer y esclerosis múltiple. [16].

Sumado a eso, el ácido hipocloroso puede ser muy peligroso en ciertas configuraciones [17]. Su fuerte poder oxidante hace al químico muy peligroso, ya que puede volverse explosivo cuando se lo combina con ciertas sustancias. Agregar ácidos a una solución de ácido hipocloroso precipitará este proceso, creando una mezcla inestable, emitiendo gas cloro, y causando una potencial y explosiva reacción química. El compuesto necesita ser manipulado cuidadosamente ya que puede liberar un peligroso gas cloro si se lo mezcla con productos hogareños aparentemente seguros. El gas cloro puede causar considerables problemas de salud o la muerte, especialmente en espacios pobremente ventilados, razón por la cual no es aconsejable mezclar químicos hogareños, como por ejemplo, limpiadores.

Para complicar aún más esta tragedia, la MMS está siendo promocionada con el uso de DMSO [18]. DMSO (dimetilsulfóxido) es un solvente que aumenta la disponibilidad y efectividad de muchas drogas en nuestros cuerpos, potenciando sus efectos. Tiene la capacidad de distribuir profundamente una droga en nuestros cuerpos. Lo preocupante es que el DMSO también cruza muy fácilmente la barrera hematoencefálica. Esta propiedad es exactamente la razón por la cual el DMSO es ampliamente utilizado como efectivo transporte de ciertas sustancias a nuestros cerebros que de otra manera no podrían cruzar la mencionada barrera [19]. Incluso aunque el DMSO en sí mismo sea un poderoso antioxidante, ten en mente que posee la habilidad de potenciar y llevar un peligroso veneno como la MMS1 y MMS2 al cerebro. A esta altura, espero que quede claro porqué es una muy, muy mala idea.

Por favor distribuye este artículo a cualquier consumidor de MMS. ¡Ellos tienen el derecho a saber qué es lo que sucede dentro de sus cuerpos – y ADN – cuando ingieren este Caballo de Troya!

Traducción al español por el Averiguador

Este artículo fue publicado por primera vez en la Revista Dot Connector, publicación oficial de Sott.net.

Actualización: Luego de que este artículo fuera publicado en el número 10 de la Revista Dot Connector, ¡la FDA advirtió a los consumidores de los serios peligros de tomar MMS!! La FDA aconseja a los consumidores dejar de utilizar MMS inmediatamente y deshacerse de ella.

Notas

[1] Sydney Macdonald Baker, Desintoxicación y Curación. New York: McGraw Hill, 2004.
[2] Poción milagrosa degrada la conferencia de Nexus, Sott.net
[3] Información de seguridad para el dióxido de cloro, physchem.ox.ac.uk
[4] Clorito de sodio en Haz-Map.nlm.nih.gov
[5] Dióxido de cloro – Material de seguridad de Halox Technologies, Inc. (PDF)
[6] Güngör N, Knaapen AM, Munnia A, Peluso M, Haenen GR, Chiu RK, Godschalk RW, van Schooten FJ. Efectos genotóxicos del ácido neutrófilo e hipocloroso. Mutagenesis, Volumen 25, publicación 2, 2010, páginas 149-154.
[7] Gomez-Mejiba SE, Zhai Z, Gimenez MS, Ashby MT, Chilakapati J, Kitchin K, Mason RP, Ramirez DC. Radicales centrados de ADN inducido por el Myeloperoxidase. The Journal of Biological Chemistry, Volumen 285, No. 26, 2010, páginas 20062 – 20071.
[8] Burt Berkson, Doctor en Medicina. The Alpha Lipoic Acid Breakthrough, New York: Three Rivers Press, 1998.
[9] Ximenes VF, Padovan CZ, Carvalho DA, Fernandes JR. Oxidación de la melatonina por cloramina taurina. Journal of Pineal Research, 2010, mayo 27.
[10] Kawai Y, Matsui Y, Kondo H, Morinaga H, Uchida K, Miyoshi N, Nakamura Y, Osawa T. Galato de catequina como potentes inhibidores de daño de ADN inducido por ácido hipocloroso. Chemical Research in Toxicology. Volumen 21, número 7, 2008, páginas 1317-1495.
[11] Schoonbroodt S, Legrand-Poels S, Best-Belpomme M, Piette J. Activación del factor de transcripción NF-kappaB en una línea de células T-linfocíticas por parte del ácido hipocloroso. The Biochemical Journal. Volumen 321, 1997 páginas 777-785.
[12] Pennathur S., Maitra D., Byun J., Sliskovic I., Abdulhamid I., Saed G. M., Diamond M.P. y Abu-Soud H. M. Potente actividad antioxidante de licopeno: Potencial rol del ácido hipocloroso, Free Radical Biology and Medicine, Volumen 49, número 2, 2010, página 205-213.
[13] Prütz, W. A. Interacciones del ácido hipocloroso con tiol, nucleótidos, ADN y otros sustratos biológicos. Archives of Biochemistry and Biophysics, Volumen 332, No. 1, 1996, páginas 110-120.
[14] De qué manera las ondas de teraherzios quiebran el ADN, Sott.net
[15] Pullar J.M., Vissers M.C., Winterbourn C.C. Viviendo con un asesino: efectos del ácido hipocloroso en células mamarias. IUBMB Life, Volumen 50, 2000, páginas 259-266.
[16] Nusshold C., Kollroser M., Köfeler H., Rechberger G., Reicher H., Üllen A., Bernhart E., Waltl S., Kratzer I., Hermetter A., Hackl H., Trajanoski Z., Hrzenjak A., Malle E. y Sattler W. Modificación hipoclorito de esfingomielina genera especies lípidas clorinadas que inducen apoptosis y alteraciones proteomas en neuronas in vitro dopaminérgicas PC12, Free Radical Biology and Medicine, Volumen 48, número 12, 2010, páginas 1588-1600.
[17] ¿Qué es el ácido hipocloroso?, wiseGEEK.com
[18] Una nueva forma de administrar MMS, mms-articles.com
[19] Dr. Morton Walker. DMSO Nature’s Healer. New York: Avery, 1993.

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Sobre el autor:

I’m a former heart surgeon who after learning all about the heart and repairs of same from a strictly mechanical point of view, had decided to embark on a healing journey. I was born into a mixed Eastern-Western family and I’ve had the amazing opportunity to live in several countries. I currently work as a countryside family doctor and I spend my time researching all things related to health and wellness and the true nature of our world.
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Comentarios

  1. David  julio 12, 2015

    El veneno es la dosis.

    responder
  2. Felipe  septiembre 10, 2015

    Buenas, quería ponerme en contacto con personas que hayan tenido problemas con el mms, desde mareos, visión borrosa, dolor de cabeza, diarrea, o cualquier otro síntoma, mi intención es hacer un blog para desenmascarar a este tipo de oportunistas tan ruines que son capaces de aprovecharse y jugar con la esperanza y salud de las personas para aumentar su economía. ¡¡ Que triste !!

    Mi correo es: [correo removido por privacidad]

    Gracias, saludos.

    responder

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