Un experimento de vacunación masiva contra el COVID: Prepárese para lo peor con este protocolo de salud

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En marzo del 2020 escribí el artículo “Ante todo, no hacer daño: si la atención primaria permanece suspendida, el daño a los ancianos será peor que el del COVID-19“. Mi predicción resultó ser correcta. Desde entonces, la pseudo realidad del COVID-19 ha hecho que la Atención Primaria de Salud sea casi irreconocible.

vaccines protest

Durante el último año de mi práctica me decidí a priorizar cualquier cosa que suponga una amenaza para la vida o que esté relacionada con la Atención Primaria de Salud, y dejé como última prioridad (y la Administración me lo hizo pasar mal por ello) la burocracia o los seguimientos relacionados con la “pandemia” (que en realidad se trata de personas que no presentan NINGÚN síntoma). Esto hizo que me diera cuenta no sólo del daño a nuestra sociedad, sino también de lo absurdo que es todo hoy en día.

Ahora la campaña de vacunación ha comenzado con fuerza, y también la temporada de gripe de invierno. Después de un verano y un otoño sin casos típicos de COVID-19, los médicos están empezando a ver algo de acción otra vez. Algunos acuden a mí con los síntomas de la neumonía COVID-19 que vimos en primavera (y antes). Sospecho que las miles de personas que ya han recibido las vacunas experimentales (aprobadas en contra del sentido común y la precaución) tienen algo que ver con este aumento. Por lo tanto, me siento obligada a escribir de nuevo, porque me preocupan las millones de personas que están considerando la posibilidad de vacunarse, ya sea porque creen que las vacunas contra el COVID-19 los protegerán, o porque sienten que no tienen otra opción.

Actualmente se ofrecen varias vacunas, algunas son “clásicas”, otras son vacunas genéticas experimentales. Entre las primeras se encuentran la Sputnik de Rusia, la Astra Zeneca de Oxford y la SinoVac de China. Las genéticas incluyen a las vacunas de Pfizer y Moderna, y a CureVac. Hay muchas otras en la fila.

Es la primera vez que se utilizan vacunas genéticas en la población humana, y han salido al mercado sólo unos meses después de su desarrollo. Nadie puede garantizar la seguridad de estas vacunas, independientemente de cuán científicamente sólidas estén siendo presentadas.

Este artículo no pretende analizar las diversas vacunas que se han desarrollado durante esta crisis sanitaria. Otros han hecho un gran trabajo al respecto. Mi consejo es que si usted se ve completamente forzado a vacunarse para recuperar algo parecido a una “vida normal”, opte, si puede, por las clásicas. A continuación, propongo un protocolo de salud para cualquiera que reciba cualquier tipo de vacuna. Pero primero, me gustaría señalar algo que raramente se menciona en el actual clima de histeria por un virus.

¡Ya hay virus en nuestros genomas!

La mayor conmoción en la ciencia genómica fue descubrir que el genoma humano contiene más genes virales que “humanos”. Es decir, el genoma humano comprende miles de virus que infectaron a nuestros antepasados distantes. Llegaron allí infectando óvulos o espermatozoides e insertando su propio ADN en el nuestro.

Los virus son cosas peculiares que, cuando se examinan bajo el microscopio, pueden parecer muy bonitas o francamente espeluznantes, dependiendo del virus. Un virus puede tener ADN o ARN, y el tipo de material genético depende de la función y la naturaleza del virus. Algunos son muy infecciosos, otros son esenciales para la vida. Por ejemplo, hay un gen que codifica una proteína que permite que los bebés se fusionen con sus madres durante el embarazo, y es un gen viral.

Donde se encuentra la mayor diversidad genética es en los genes virales. Los científicos estiman que hay unos 1.000.000.000.000.000.000.000.000.000 (un quntillón = 10^30) virus en el océano, y genéticamente no coinciden en casi nada con los genes de ningún microbio, animal, planta u otro organismo; ni siquiera con los de cualquier otro virus conocido.

Todos los seres vivos tienen cientos o miles de genes importados por los virus. Hay un grupo de especies virales conocidas como retrovirus que insertan su material genético en el ADN de la célula anfitriona. Cuando la célula anfitriona se divide, copia el ADN del virus junto con el suyo propio. Los retrovirus tienen “interruptores de activación” que incitan a su célula anfitriona a fabricar proteínas utilizando los genes cercanos. A veces sus interruptores activan genes del huésped que deberían mantenerse apagados, y puede producirse un cáncer.

Lo que se conoce como retrovirus endógenos (significado endógeno generado en el interior) son los virus que habitan en los genomas de casi todos los grupos principales de vertebrados, desde peces hasta reptiles y mamíferos.

En febrero de 2020, mucho antes de que se implementaran los confinamientos en el mundo occidental, alguien hizo la conexión de cómo los componentes de la proteína de la espícula del SARS-CoV-2 (glicoproteína S) son homólogos a algunos de nuestros retrovirus endógenos humanos, los virus que se encuentran en nuestro ADN. La vacuna de ARNm de Pfizer está diseñada para producir la proteína de la espícula del SARS-CoV-2 en el cuerpo humano.

Varios investigadores han traído a nuestra atención el concepto de recombinación viral: cuando dos virus se encuentran, son muy eficaces en el intercambio de material genético entre sí y, a partir de este intercambio, se puede generar un nuevo virus recombinado. Debido a las propiedades de nuestro propio ADN, es posible que no sólo estemos viendo aquí la llegada de un nuevo virus recombinado parecido a la gripe (el coronavirus de la vacuna + un virus de la gripe en nuestras células), sino (en el peor de los casos) la recombinación de un virus que es mucho más mortal.

Hay fragmentos de virus hemorrágicos considerados causantes de la Peste Negra (para más información, vea: Cosmos, virus y el regreso de la Peste Negra) que figuran como parte de los genomas de los vertebrados. Véase, por ejemplo, el siguiente documento:

Herencia inesperada: Múltiples integraciones de secuencias de antiguos Bornaviridae y Ebolavirus/Marburgvirus en genomas de vertebrados

Vladimir A. Belyi, Arnold J. Levine, y Anna Marie Skalka. PLoS Pathog. July de 2010; 6(7): e1001030.

Los genomas de los vertebrados contienen numerosas copias de secuencias retrovirales, adquiridas en el transcurso de la evolución. Hasta hace poco se pensaba que eran el único tipo de virus de ARN que estaba representado de esta manera, porque la integración de una copia de ADN de sus genomas es necesaria para su replicación. En este estudio se realizó una amplia comparación de secuencias en la que se compararon 5.666 genes virales de todas las familias no retrovirales conocidas con genomas de ARN de cadena simple con los genomas de línea germinal de 48 especies de vertebrados, para determinar si esos virus también podían contribuir al patrimonio genético de los vertebrados. En 19 de las especies de vertebrados sometidas a prueba, descubrimos hasta 80 ejemplos altamente fiables de secuencias genómicas de ADN que parecen derivarse, hace ya 40 millones de años, de miembros ancestrales de 4 familias de virus actualmente en circulación con genomas de ARN de cadena simple. Sorprendentemente, casi todas las secuencias están relacionadas con sólo dos familias del órden Mononegavirales: los Bornaviridae y los Filoviridae, que causan enfermedades neurológicas letales y fiebres hemorrágicas, respectivamente. Con base en los marcadores distintivos, algunas de las secuencias de ADN endógenas similares a las de los virus, y tal vez todas ellas, parecen ser integraciones propiciadas por elementos dispersos largos (LINE, por sus siglas en inglés) derivados de ARNm virales. Las integraciones representan genes que codifican la nucleocápside viral, el ARN dependiente de la ARN-polimerasa, la matriz y, posiblemente, las glicoproteínas.

A veces es mejor no agitar las cosas.

Protocolo de salud para la posible vacunación obligatoria contra el coronavirus

El protocolo de salud propuesto aquí es meramente informativo, no un consejo. Si el lector necesita asesoramiento médico, debe consultar a un médico u otro profesional médico apropiado.

Elliot Overton, CFMP, DIpCNM ideó un protocolo básico de nutrición y estilo de vida que es fácilmente accesible y que podría comenzar una semana o dos antes de una posible vacuna contra el coronavirus. Él sugiere:

Objetivos:

  • Mejorar la producción de energía de las células a través de la estimulación del metabolismo energético mitocondrial.
  • La modulación inmunológica para prevenir una respuesta inmunológica excesiva o hiperreactiva.
  • Aumentar la probabilidad de inhibición de mTOR para reducir potencialmente la probabilidad de traducción del ARNm intracelular (teoría).
  • Apoyar el sistema antioxidante y las vías de desintoxicación

1-2 semanas ANTES de la vacunación

Moduladores inmunológicos, antiinflamatorios y antioxidantes

Glutatión y precursores:

  • N-acetilcisteína (NAC) – 600mg x 4 al día (cualquier marca).
  • Glicina – 5 gramos de polvo al día.
  • Glutatión liposomal – 500mg x 2 al día con el estómago vacío (ejemplo de marca aquí).
  • Ácido rosmarínico – Fuente: ejemplo aquí para EE.UU. Como alternativa, este en forma de tintura para el Reino Unido y la Unión Europea. Dosis: 4-6 cápsulas por día o, si se usa la tintura, la dosis recomendada en el frasco.
  • Curcumina – Marca Seeking Health – Curcumina liposomal y Resveratrol (disponible en la mayoría de los países). 1 cucharadita y ¼ dos veces al día, con el estómago vacío.
  • Vitamina C – Dosis (?)
  • Vitamina D – Dosis (?)

Cóctel mitocondrial:

Intervenciones en el estilo de vida:

  • Terapia de frío (duchas frías, baños – cantidad de minutos iguales a cada grado centígrado de la temperatura del agua).
  • Ayuno / restricción de calorías – una idea podría ser ayunar durante 12-24 horas antes de que se administre la vacuna. Después de aproximadamente 12 horas de ayuno, el mTOR se inhibe y el AMPK se activa.
  • Tipo de ejercicio: Ejercicio de resistencia de intensidad moderada-alta. Probablemente es mejor evitar el levantamiento de pesas/entrenamiento de resistencia en los días previos a la vacunación.

Inmediatamente DESPUÉS de la vacunación

  • 500mg de glutatión liposomal, vitamina C (¿dosis?).
  • Baño de sales de Epsom – 4 tazas de sales, duración 20-30 minutos.
  • Entrar inmediatamente en el sauna, aguantar 40-60 minutos a una temperatura razonable.
  • Después del sauna, beber un gran vaso de agua que contenga: 1/4 cucharadita de carbón activado, 1/4 cucharadita de arcilla bentonítica (o alternativamente 4 cápsulas de un aglutinante de espectro completo como el GI Detox de Bio-botanical Research).

En cuanto a la dosis de vitamina C que quedó abierta arriba, la respuesta es ¡MUCHÍSIMA! De hecho, la dosis de vitamina C es el nivel individual de tolerancia intestinal. ¿Cuánto podría ser eso? Aquí hay un importante testimonio re-publicado en Sott.net hace años, para una niña de 37 libras (17 kg) que recibió dos dosis de la vacuna MMR:

¿Cuánta Vitamina C? Mucha. Muchísima

Nuestra hija de cinco años de edad, de 37 libras (unos 17 kg), recibió dosis de nivel de saturación de 8.000 a 11.000 miligramos (mg) de vitamina C todos los días de la semana anterior a su primera vacuna triple viral. El día de la inyección, ella felizmente y cómodamente sostuvo 24.000 mg. Durante los dos días siguientes a la inyección, su dosis se redujo a 20.000 mg/día. Luego, durante los siguientes cuatro días, su dosis de vitamina C se redujo a 15.000 mg/día. Los siguientes cuatro: 14.000 mg, 13.000 mg, 12.000 mg y 11.000 mg por día respectivamente.

Durante las siguientes semanas hasta su segunda dosis de MMR, tomó entre 8.000 y 11.000 mg de vitamina C cada día.

El día de su segunda inyección de MMR, poco más de un mes después de la primera, volvió a tomar y sostener cómodamente 24.000 mg de vitamina C. El día después: 19.000 mg. Una vez más, usando la tolerancia intestinal como indicador, disminuimos gradualmente esta dosis durante las dos semanas siguientes a esta segunda inmunización a un promedio de 9.000 mg/día. Finalmente, volvimos a su dosis regular de 5.000 mg/día o 1.000 mg/día por año de edad, siguiendo la recomendación del Dr. Frederick Robert Klenner: http://orthomolecular.org/library/jom/1998/articles/1998-v13n04-p198.shtml o DoctorYourself.com – Klenner Vitamin C Paper.

Otra opción es tomar vitamina C liposomal – dependiendo de la presentación – 1 unidad o gramo cada hora. En mi experiencia e investigación, la vitamina C es absolutamente imprescindible.

En cuanto a la dosis de vitamina D, si no tiene un análisis de sangre reciente que muestre sus niveles de vitamina D, entonces tome 600 a 2000 UI por día. Esa es una dosis suficientemente segura que proporcionará lo suficiente sin incurrir en toxicidad. Los que tienen resistencia a la insulina podrían tomar 100.000 UI por mes.

A lo anterior, agregaría la melatonina, con una dosis de 5 mg. antes de acostarse, que también le dará protección. También sugeriría terapias que típicamente se dirigen a poblaciones médicas con inflamación crónica significativa y/o resistencia a la insulina, es decir, personas con varias enfermedades médicas crónicas.

  • Si hay resistencia a la insulina: berberina (0,9-1,5 gramos en dosis divididas diariamente) o metformina 500 mg una vez al día y, si se tolera, añadir una segunda dosis diaria de metformina 500 mg después de una semana.
  • Hidroxicloroquina, 200 mg una vez al día, comenzando unos días antes de la vacunación. El día que reciba la vacuna, tome HCQ 200 mg dos veces ese día. Continúe con 200 mg dos veces al día durante otra semana, o más tiempo. Es lo suficientemente segura para tomarla siempre y cuando no esté tomando ya medicamentos que prolonguen el intervalo QT en un electrocardiograma y/o que tenga alguna prolongación del QT.
  • Puesto que la hidroxicloroquina ha pasado a estar muy controlada, una alternativa es la Ivermectina, 12 mg el día de la vacunación y otra dosis una semana después si las reacciones y/o los síntomas persisten. Los niños que pesan entre 15 y 24 kg deben tomar sólo 3 mg, los que pesan entre 25 y 34 kg deben tomar 6 mg, y los que pesan entre 36 y 50 kg deben tomar 9 mg.

Si hay una reacción significativa a la vacuna, se podría añadir lo siguiente (además de un MONTÓN de vitamina C o vitamina C liposomal):

  • Azitromicina, 250-500 mg tres veces por semana (siempre que no esté tomando ya medicamentos que prolonguen el QT en el electrocardiograma y/o que tenga una prolongación del QT), o doxiciclina, 200 mg una vez al día o 100 mg dos veces al día. Esta última también debe dar protección si se toma cada dos días.
  • El Ambroxol 75 mg (mucosan), disponible en algunos países, también es un buen medicamento que ayuda a las células a desintoxicarse.

Prepárese para más pseudo realidad

Las vacunas que actualmente se promueven en los medios de comunicación constituyen un experimento médico literal, en particular las genéticas. Como tales, normalmente estarían sujetas a años de pruebas y estudios. La única razón por la que se permite que esto suceda es porque estas vacunas han sido enmarcadas de forma semilegal como “vacunas COVID-19 de investigación” y como tal están permitidas bajo la “autorización de uso de emergencia”.

El juicio de los médicos, Nuremberg, 1946-1947.

Los escépticos tienen razón, estas vacunas no pueden ser obligatorias sin violar el Código de Nuremberg, que dice:

1. El consentimiento voluntario del sujeto humano es absolutamente esencial.

Esto significa que la persona interesada debe tener capacidad jurídica para dar su consentimiento; debe estar situada de manera que pueda ejercer su libre elección, sin la intervención de ningún elemento de fuerza, fraude, engaño, coacción, extralimitación u otra forma ulterior de coacción o coerción; y debe tener un conocimiento y una comprensión suficientes de los elementos de la materia en cuestión para poder tomar una decisión comprensiva e inteligente. Este último elemento requiere que antes de la aceptación de una decisión afirmativa por parte del sujeto del experimento se le haga saber la naturaleza, duración y propósito del experimento; el método y los medios por los que se llevará a cabo; todos los inconvenientes y peligros que razonablemente se puedan esperar; y los efectos sobre su salud o su persona que posiblemente puedan derivarse de su participación en el experimento.

Es importante que todo el mundo acepte el hecho de que la verdadera realidad está ahora superpuesta y distorsionada por una pseudo realidad mundial, y que en el contexto más bien mítico de una perpetua “crisis de emergencia sanitaria”, los llamamientos a los derechos humanos básicos ya no pueden protegernos de la exención de las “medidas de salud pública”.

El año pasado no dejó ninguna duda en mi mente de que los psicópatas gobiernan el mundo. Los apoyan aquellos que esperan ser vacunados porque confían en las autoridades para que sean su brújula moral externa, sin importar que dichas autoridades estén demostrablemente equivocadas desde un punto de vista científico y sean crueles en sus acciones.

Incluso si usted logra resistir y evitar ser vacunado, tenga en cuenta el protocolo de salud anterior para el peor de los casos: una verdadera pandemia desencadenada por la recombinación genética que se produzcan en los vacunados.

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Sobre el autor:

A countryside family medicine doctor and former heart surgeon in service of the Hippocratic Oath.
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